Última actualización: 27/05/2021
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Al igual que el tenis o el pádel, el squash es un deporte de raqueta. Por lo tanto, la diferencia entre elegir una buena o una mala raqueta de squash marcará la diferencia en tu juego. Esto es especialmente cierto para los debutantes. Una mala decisión de compra puede entorpecer tu desarrollo y forzarte a abandonar el squash antes de tiempo.

Pero no te preocupes, nosotros te vamos a ayudar con esta extensa guía en la que descubrirás todo lo relacionado con la raqueta de squash: sus componentes, los criterios de compra a tener en cuenta y las preguntas más frecuentes de los usuarios. Después de leerla, el squash no guardará ningún secreto para ti.




Lo más importante

  • La raqueta de squash es más estrecha y fina que la de tenis, proporcionando mayor ligereza y agilidad en el golpe. La elección de la raqueta dependerá en parte de tu estilo de juego. Cuanto más progreses, más habilidoso serás.
  • Las raquetas de squash están formadas por tres partes fundamentales: la cabeza, la garganta y la empuñadura. Se pueden fabricar con aluminio, grafito o con una aleación de varios materiales. El grafito es el más popular, aunque el aluminio es el más barato.
  • Si estás empezando, quizá pienses que cualquier raqueta sirve. Sin embargo, si de verdad quieres progresar, tendrás que tomar en cuenta factores como el diseño, el peso o el material empleado. Además, ten presente que toda raqueta necesita cuidados para funcionar bien.

Las mejores raquetas de squash del mercado: nuestras recomendaciones

En esta sección, hablamos de las mejores raquetas de squash disponibles en el mercado. Cada una de estas sobresale en un área específica, ya sea por su valoración, precio o ligereza. ¡Toma nota!

Guía de compras: Lo que debes saber sobre las raquetas de squash

Si aún eres un principiante, seguramente tengas muchas preguntas acerca de las raquetas de squash. En esta sección, resolvemos las dudas más frecuentes de los principiantes. Tanto si quieres dedicarte profesionalmente al squash como si no, aquí encontrarás respuesta a muchas de las cuestiones que diferencian al novato del entendido.

La raqueta de squash es más estrecha y fina que la de tenis, proporcionando mayor ligereza y agilidad en el golpeo. (Fuente: Tryapitsyn: 78572920/ 123rf)

¿Cómo jugar al squash?

El squash se juega entre dos adversarios, los cuales han de utilizar una raqueta para golpear la bola contra una pared frontal. El objetivo es que el rival sea incapaz de devolver el golpe en condiciones.

Cuando esto ocurre, el ganador suma un punto o stroke a su marcador y retiene el derecho a saque. El jugador con más puntos gana el set. El que gane más sets, vence el partido.

¿Cuáles son los beneficios jugar al squash?

El squash está considerado por los expertos como uno de los deportes más saludables. Aunque su exigencia es alta, los beneficios que se obtienen al practicarlo son numerosos y están demostrados. Estas son las ventajas y las desventajas de practicar el squash.

Ventajas
  • Mantiene el peso a raya
  • Aumenta la respiración
  • Fortalece el corazón
  • Mejora la coordinación y los reflejos
  • Libera el estrés y calma los nervios
Desventajas
  • Exige un mantenimiento continuo de la raqueta
  • Contraindicado si padece enfermedades cardiovasculares

¿Cómo se usa una raqueta de squash?

La raqueta de squash se usa de forma muy similar a la de tenis. Primero, agárrala firmemente por la empuñadura, con el pulgar y el índice en forma de uve y la muñeca recta.

Luego, practica el golpeo moviendo la raqueta de atrás hacia adelante y acompáñalo con el peso del cuerpo para generar más energía cinética. La clave reside en la coordinación de los movimientos.

¿Qué diferencias hay entre una raqueta de squash y una de tenis?

A simple vista, quizá no seas capaz de distinguir entre una raqueta de squash y una de tenis. La diferencia más ostensible la encontramos en la cabeza, más redonda y ancha en la raqueta de tenis, mientras que es ovalada y fina en la de squash. Esto la hace más ligera y manejable dentro de la cancha.

La elección de la raqueta dependerá en parte de tu estilo de juego. Cuanto más progreses, más habilidoso serás. (Fuente: Jivkom: 104732743/ 123rf)

¿Cuáles son las partes de una raqueta de squash?

Una vez hemos definido qué es una raqueta de squash y para qué sirve, debemos conocer sus componentes. A continuación, detallamos todas las partes de la raqueta y su respectiva función. De este modo, entenderás mejor cómo se estructura tu raqueta y podrás sacarle el máximo rendimiento.

  • Cabeza: La gran particularidad de la cabeza es que es más estrecha que la de tenis. La cabeza se compone a su vez del cordaje y de la vara. Si su tamaño es mayor, ganamos en potencia y si es menor, ganamos en precisión.
  • Cordaje: Las cuerdas se introducen a través de unos pequeños orificios situados en la cabeza de la raqueta. Pueden estar hechas de distintos materiales como la tripa natural (mejores y más costosas), el monofilamento o el multifilamento (más populares y extendidas en el mercado).
  • Vara: Es la parte que envuelve a la cabeza. Puede ser de aluminio, de fibra de vidrio o de fibra de carbono. Su grosor suele ir de 16 mm a 21 mm. El jugador más experimentado prefiere un grosor fino para dirigir mejor sus golpes.
  • Garganta: También conocido como eje. Esta parte actúa como nexo de unión entre el mango y la cabeza. Si la raqueta es de garganta cerrada, significa que la superficie es menor, por lo que será más difícil darle bien a la pelota. Por el contrario, si es de garganta abierta, la superficie será mayor, lo cual hace el golpeo más asequible e ideal para novatos.
  • Grip: La empuñadura es la parte más estandarizada de toda la raqueta, siendo difícil encontrar una personalizada. Para ajustar el agarre a tus preferencias, evitando así que el sudor desgaste el grip, se recomienda usar una cinta. Aunque esta reste algo de control en el golpeo.

¿Qué raqueta de squash se ajusta mejor a tu nivel?

Si apenas estás comenzando y aún no sabes cuánto tiempo le vas a dedicar al squash, te recomendamos que medites bien tu decisión de compra. En la siguiente tabla podrás consultar los tipos de raqueta que mejor encajan con cada nivel:

Principiante Intermedio Experto
Frecuencia de juego Prácticas infrecuentes y sin especial espíritu competitivo. Entre 3-5 veces al mes y una sensación de progreso en la técnica, Gran espíritu competitivo, entrenamientos regulares y posible participación en torneos.
Estilo Fuerte golpeo de la bola y escasos recursos técnicos. Mayor conocimiento y atrevimiento en el juego, aunque predomina la fuerza. Prima el movimiento y la versatilidad de golpes a la fuerza.
Diseño de raqueta Corazón cerrado para ganar en superficie hábil de golpeo. Preferiblemente corazón abierto. La elección depende del nivel de confianza del usuario. Corazón abierto para ganar en destreza y control sobre la bola.
Material El aluminio es más resistente y económico, ideal para debutantes. Una aleación de grafito y titanio ofrece buena resistencia y durabilidad, así como ligereza. El grafito o la fibra de carbono le proporciona mayor ligereza al jugador habilidoso.
Cordaje Un patrón de cuerdas que favorezca la fuerza y una tensión menor para lograr el "efecto catapulta". Mismo patrón de cuerdas, pero mayor tensión para ganar en rebote y buen contacto con la bola. Patrón de cuerdas que beneficie el control y gran tensión para que la bola salga despedida hasta con el más sutil de los toques.
Cabeza Gran anchura para que un golpe malo no penalice en exceso. Probar con cabezas cada vez más pequeñas y estrechas para acostumbrarse. Tener una raqueta de cada tipo para ir alternando según se prefiera potencia o colocación.
Peso Más de 150 g 130-150 g Menos de 130 g
Precio 40-80 € 90-120 € Más de 120 €

¿Cuánto pueden durar las cuerdas de una raqueta de squash?

Como norma general, las cuerdas conservan sus propiedades entre 40 y 60 horas de juego. Más allá de eso, si tu cordaje no se rompe antes, se recomienda cambiarlo 3 veces al año, siempre y cuando juegues mínimo tres veces por semana. Si solo juegas ocasionalmente, se pueden cambiar 1 o 2 veces al año, según prefieras.

Es posible que golpees mal a la bola, ya sea con las esquinas del cordaje o lejos del centro de tensión de la raqueta. En este caso, el estado de las cuerdas empeorará y correrás el riesgo de romperlas. Vigila también que los protectores del cordaje estén en buen estado.

Las raquetas de squash están formadas por tres partes fundamentales: la cabeza, la garganta y la empuñadura. (Fuente: Lightfieldstudios: 121432407/ 123rf)

¿Cómo cuidar tu raqueta de squash?

A menudo, los principiantes se centran en mejorar sus cualidades, olvidando que la condición de su raqueta es tan importante o más que su técnica. Mantener la raqueta en buen estado es crucial para jugar bien y evitar lesiones.

Las cuerdas, la cinta adhesiva del grip o el bumper guard (un recubrimiento de plástico que protege el marco de la raqueta) deben cambiarse con regularidad. A su vez, conviene guardar la raqueta en una mochila o una funda para evitar exponerla a grandes cambios de temperatura.

Criterios de compra

A la hora de comprar una raqueta de squash, encontramos multitud de modelos y fabricantes distintos. Para sacarle el máximo provecho a tu juego, antes tendrás que conocer a fondo las características de una raqueta de squash. En esta sección, desglosamos los criterios de compra más importantes, para que elegir una raqueta de squash no suponga un quebradero de cabeza.

Diseño

Una raqueta de squash está diseñada de dos maneras, con o sin espacio entre la cabeza y la varilla. Te explicamos sus diferencias a continuación:

  1. Con un espacio: Igual que ocurre con una raqueta de tenis. En estos casos, el golpeo será más fuerte.
  2. Sin espacio: Estas raquetas son más fáciles de manejar y, por tanto, son ideales para novatos.

Se pueden fabricar con aluminio, grafito o con una aleación de varios materiales. El grafito es el más popular, aunque el aluminio es el más barato. (Fuente: Tryapitsyn: 79000041/ 123rf)

Peso

Una raqueta de squash oscila entre los 120 y 220 g de peso, aunque puede llegar a pesar más. Los jugadores principiantes suelen optar por una raqueta pesada, ya que esta les proporciona una gran potencia de tiro y les exige menor técnica.

A medida que tu nivel crezca, se recomienda cambiar a una más ligera que te permita reaccionar mejor a cada situación de partido.

Material

Aunque este resulte un factor difícil de evaluar, lo cierto es que el material de tu raqueta influirá, en gran medida, en su durabilidad y resistencia. En la actualidad, la mayoría de raquetas del mercado se fabrican con grafito o, en su defecto, fibra de carbono. También podemos encontrar otras hechas con aluminio.

La gran diferencia entre ambos materiales es que el grafito es más flexible que el aluminio. Sin embargo, el aluminio es más resistente y económico, lo cual lo hace más atractivo para el jugador inexperto.

Si estás empezando, quizá pienses que cualquier raqueta sirve. Sin embargo, si de verdad quieres progresar, tendrás que tomar en cuenta factores como el diseño, el peso o el material empleado. (Fuente: Tryapitsyn: 137850802/ 123rf)

Equilibrio

Se trata de la distribución del peso entre la cabeza y la empuñadura de la raqueta. Guardar un buen equilibrio entre ambas partes es sumamente importante para sentirse cómodo con ella. Existen tres tipos distintos de balance:

  • Alto: Guarda gran parte del peso en la cabeza.
  • Medio: Mantiene el peso en el centro de la raqueta.
  • Bajo: Coloca su peso cerca de la empuñadura.

Un balance alto se traducirá en mayor potencia. Mientras tanto, uno bajo te otorgará mayor control sobre la bola. No existe un criterio fijo para elegir uno u otro tipo. Todo depende del estilo de cada jugador. Para medir el equilibrio de una raqueta de squash, ponla horizontalmente y en paralelo al suelo, luego coloca tu dedo índice bajo el centro de la raqueta y examina a qué lado se inclina.

Cordaje

El tipo de cordaje y su tensión son elementos fundamentales para mejorar tu juego de raqueta. Por un lado, la tensión de las cuerdas influirá en cómo juegues. Si están muy tensadas, ganarás control sobre el golpeo, pero si están flojas, conseguirás el llamado "efecto catapulta", que acolcha la bola en las cuerdas y la propulsa con más fuerza.

Por otro lado, el grosor de las cuerdas tendrá un impacto directo en tu estilo. Estas oscilan entre 1.1 mm, perfectas para los más expertos, y 1.3 mm, adecuadas para principiantes.

La raqueta de squash se compone de tres partes principales: cabeza, garganta y empuñadura. (Fuente: Lightfieldstudios: 121432015/ 123rf)

Grip

El grip o empuñadura ideal es aquel con el que el jugador se sienta más cómodo. Normalmente, el grip suele ser el mismo para todas las raquetas. Pero no te inquietes, puedes adaptar la empuñadura a tu gusto usando el llamado overgrip, una cinta adhesiva para ganar mayor agarre.

Resumen

Pocos deportes son tan beneficiosos para el cuerpo y para la salud como el squash. En la actualidad, son muchos los que han descubierto las bondades de este deporte. Por ello, no es de extrañar que su popularidad continúe en aumento, atrayendo a numerosos fabricantes y expandiendo el mercado internacional.

La raqueta es la pieza clave del equipamiento, tanto para principiantes como para expertos. Por eso, es tan importante conocer las diferentes partes de la raqueta, descubrir los estilos de juego que mejor se adaptan a cada una y aprender a mantenerla en condiciones. Con esta guía estás preparado para convertirte en todo un jugador de squash.

Si te gustó el artículo, no olvides dejar un comentario y compartirlo con tus amigos. Para que ellos también puedan introducirse en el deporte del squash.

(Fuente de la imagen destacada: Tryapitsyn: 138063571/ 123rf)

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