Última actualización: 27/05/2021

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Las plantas pueden crecer con ayuda del agua, el aire y los nutrientes del suelo. Sin embargo, cuando pretendemos conseguir frutas y vegetales de calidad para el consumo, esto cambia. Necesitamos de fertilizantes para regenerar el suelo y que nuestros cultivos florezcan fuertes. La combinación NPK (nitrógeno, fósforo y potasio) es la base de las sustancias que necesitan nuestras plantas.

Pero con la gran oferta que hay en el mercado no es fácil saber qué abono necesita nuestro cultivo. Son frecuentes las dudas referentes a cómo utilizar un fertilizante, cómo aplicarlo o cuándo usarlo. También se ha generado una preocupación por las sustancias tóxicas que contienen y la opción de utilizar abonos orgánicos. Si quieres conocer las respuestas a todas estas preguntas, ¡sigue leyendo!




Lo más importante

  • Los nutrientes que ofrece los fertilizantes son vitales para conseguir que las plantas crezcan fuertes. Ya sean sus hojas, flores y tallos. Existen diferentes opciones según el tipo de cultivo y muchas otras variantes.
  • La clave para manipular este producto es saber qué tipos existe. De esta manera, podremos elegir cuál nos conviene a nosotros, cómo se aplican y cuándo es el momento adecuado para utilizarlos.
  • Hoy en día, están muy de moda los abonos orgánicos y los formatos líquidos. También el hecho de suministrar solo los nutrientes mínimos que exige el suelo.

Los mejores fertilizantes del mercado: nuestras recomendaciones

A continuación, te mostramos la selección que hemos preparado con los mejores fertilizantes. Fueron elegidos por su relación calidad-precio, sus distintos usos y nutrientes. Todo ello, para que decidas cuáles se adaptan mejor a tus cultivos o plantas.

Guía de compras: Lo que debes saber sobre el fertilizante

Si tienes una plantación, ya sea una pequeña huerta o un cultivo de grandes extensiones, deberías saber que los abonos o fertilizantes son claves para el óptimo crecimiento de tus plantas. A continuación, te explicamos lo que necesitas saber.

Los fertilizantes líquidos son los más eficaces y cómodos de utilizar.(Fuente: Renateko: 4864211/ Pixabay)

¿Qué ventajas y desventajas tiene el fertilizante?

Los fertilizantes cubren la escasez de algún nutriente. En general, esta falta varía según la planta y las propiedades del suelo. Aplicando fertilizante, conseguiremos impulsar tanto las funciones de la planta como mejorar el sustrato. De esta manera, obtendremos frutas y verduras de mayor calidad o flores sanas y coloridas, en el caso de plantaciones no comestibles.

Ventajas
  • Se consiguen alimentos de calidad
  • Cubre las deficiencias de algún nutriente que pueda tener la planta o el suelo
  • Impulsan y mejoran los mecanismos de la planta para su desarrollo óptimo
  • Previenen enfermedades y plagas
  • Regeneran el suelo y regulan la absorción de agua y nutrientes
  • Químicos y orgánicos ya prefabricados tienen cantidades específicas de los nutrientes que necesitamos
Desventajas
  • Los químicos pueden dañar el medio ambiente en grandes cantidades
  • Los orgánicos no tienen una eficacia tan rápida y precisa

¿Cómo se aplica el fertilizante?

Dependiendo del tipo de fertilizante y su formato, los abonos se suministran a las plantas de diferentes maneras. Es importante aclarar que cuando manejamos fertilizantes químicos debemos utilizar guantes para que estos no entren en contacto con la piel.

Los sólidos:

  • Granulados. Se aplican alrededor de la planta en el sustrato. Se coloca con las manos, con un esparcidor o con máquinas, si hablamos de grandes plantaciones.
  • En polvo. Se esparcen en el suelo o se diluyen en agua. Ten en cuenta que los polvos finos se absorben más rápidamente.
  • Bastones. Se clavan en la tierra y van soltando lentamente los nutrientes.
  • Tabletas. Es aconsejable introducirlos directamente bajo la tierra para un mayor aprovechamiento de los nutrientes. Aunque, si se quiere conseguir más uniformidad es mejor disolverlos en agua.

Líquidos:

Algunos se deben disolver en agua y otros se aplican con un spray directamente sobre las plantas o el sustrato. Son muy utilizados actualmente por su comodidad y dosificación controlada.

Mide antes el área. Normalmente se echa una cucharadita dosificadora por metro cuadrado. Después, esparce el producto en el sustrato o alrededor de la planta. Cíñete a la cantidad indicada por el fabricante, especialmente con los sólidos. De esta manera evitas quemar las semillas si te excedes con la aplicación. Riega la tierra para una mejor absorción del fertilizante.

¿Cuándo se utiliza el fertilizante?

Los abonos se deben aplicar en las plantas cuando estas agoten sus nutrientes. Es decir, cuando ya no tengan alimento. Lógico, ¿verdad? Pero lo difícil es saber cuándo sucede esto exactamente.

Como no lo sabremos, a menos que hagamos un análisis del sustrato de la planta, lo ideal es abonar en su etapa de crecimiento fuerte. Y de nuevo con antelación de un mes a que el capullo de la flor o los frutos aparezcan.

La estación del año de crecimiento activo suele ser en primavera-verano y la de floración en primavera, aunque dependen totalmente del tipo de cultivo.

Es importante saber que cuando el sustrato es nuevo, hay que esperar un mes o dos para abonar. Debido a que esa tierra ya posee nutrientes y podríamos sobrealimentarla. Tampoco es recomendable hacerlo con temperaturas extremas de calor o frío (exceptuando las recién sembradas). Ni cuando el suelo esté seco y tampoco cuando las plantas estén enfermas.

Durante la fase de crecimiento, se abona el suelo cada 7 o 10 días, y se suministra en pocas cantidades. Si el sustrato está suelto, se riega muy repetidamente o hay demasiadas plantas en un área reducida, los nutrientes se acabarán primero. Sigue las instrucciones del fertilizante para saber con precisión cuándo abonar.

Las plantas pueden crecer con ayuda del agua, el aire y los nutrientes del suelo. (Fuente: Singkham: 14243896/ 123rf)

¿Qué tipos de fertilizante hay según su base?

Hay fertilizantes que contienen en mayor porción alguno de los nutrientes que requieren las plantas. Pero, ¿Cómo identificamos la carencia de nuestra planta?

Nutriente principal Función Plantas que lo requieren Síntomas
Nitrógeno Es tan vital que sin él las plantas no podrían completar todas sus fases de crecimiento. Aporta proteínas, agiliza la multiplicación de las células y es clave en la fotosíntesis. Todo tipo de planta joven que esté en período de crecimiento. Especialmente vegetales de hoja (se consumen sus hojas o brotes): lechuga, brócoli, coliflor, orégano, apio, etc. La planta cesa o ralentiza su crecimiento, se interrumpe el proceso de fotosíntesis.
Fósforo Es clave para ciertas necesidades fisiológicas, por ejemplo la madurez del fruto. Además, robustece las raíces. Plantas en período de fuerte crecimiento y especialmente en aquellas de flor o cuando se requiera potenciar el fruto. Los vegetales que se cultivan para consumir sus frutos son los más necesitados. Hojas amarillentas y tonos morados en sus bordes.
La flor no llega a abrirse totalmente y los frutos no maduran.
Potasio Ayuda a absorber el dióxido de carbono y por tanto es clave en la respiración. Regula y mantiene el agua. Activa las enzimas, que se encargan de regenerar el suelo y transformar las sustancias de este en los nutrientes que las plantas necesitan. Los de frutos y flores son los que lo requieren con más frecuencia. Podríamos nombrar zanahorias, tomates o patatas. Hojas delgadas, agujereadas y fáciles de romper. Sus bordes se enroscan hacia dentro, y se vuelven amarillos y secos.

¿Qué fertilizantes usar según el cultivo?

Según el tipo de planta que estemos cultivando, necesitaremos más o menos cantidades de nutrientes. A continuación, nombramos los tipos de plantaciones más comunes en España y sus exigencias nutricionales.

Ten en cuenta que no damos cantidades exactas, ya que estas dependen de diferentes factores. Por ejemplo, la composición del sustrato, la etapa de desarrollo de la planta y la extensión de la plantación.

Cultivo Macronutrientes Micronutrientes
Trigo y cebada Necesitan ser abonados con fertilizantes con alta cantidad de nitrógeno, media cantidad de potasio y cantidades bajas de fósforo. En cantidades más reducidas, pero esenciales necesita azufre, magnesio y calcio.
Tomate (hortalizas) Requiere gran cantidad de potasio y nitrógeno, calcio en cantidades medias, y fósforo en cantidades mínimas. Magnesio en la misma proporción que el fósforo.
Naranja (frutales, cítricos) Altas cantidades de potasio, y un poco menores de nitrógeno. Muy reducidas de calcio, fósforo, magnesio y azufre.
Olivo Normalmente necesitará una alta cantidad de potasio, media de nitrógeno y muy baja de fósforo. Los esenciales son boro, hierro y calcio.

¿Cómo fertilizar una planta de interior?

La mayoría de plantas se pueden cultivar también en el interior. La diferencia de hacerlo en interior es que nosotros tenemos el control sobre su crecimiento. Es decir, nosotros debemos proporcionarles métodos de subsistencia. Por ejemplo, una temperatura adecuada, riego, aire, iluminación, entre otros.

Recuerda que la tierra que tienen las plantas compradas en maceta contienen nutrientes. Así que no las abones hasta pasados unos 30 días o hasta que compruebes que ya se ha formado una red de raíces. De otro modo, podrías sobrealimentar la planta.

Debemos NO debemos
Aplicar nutrientes en muy poca cantidad y de forma constante. Suministrar abonos cuando el sustrato está demasiado seco. (Riégala un par de horas antes.)
Regar el sustrato después de abonar la planta. Suministrar abonos cuando el sustrato está demasiado encharcado. (Espera hasta que se absorba el agua, o si hay demasiada sustituye la tierra).
Suministrar nutrientes suficientes cuando la planta está en su etapa inicial o de fuerte crecimiento. Fertilizar cuando la planta está en su época de letargo o lento crecimiento, que es normalmente en invierno y otoño.
Abonar en primavera y verano para la mayoría de las especies. Abonar en invierno.

¿Qué fertilizantes usar para plantas de interior?

Si quieres despreocuparte, utiliza los fertilizantes sólidos de liberación lenta. Por otro lado, si no te importa dedicar tiempo a fertilizar de forma frecuente, utiliza los líquidos. En dosis muy pequeñas son la mejor alternativa.

La clave en las plantas de interior es saber la cantidad y el momento en el que aplicamos el abono. A continuación, te presentamos los fertilizantes más utilizados para plantas de interior.

  • Líquidos: Soluciones que se disuelven en el agua y se aplican con regadera o spray en la tierra o en las hojas. Tienen una absorción rápida y se suministran en pocas cantidades. Por ello deben aplicarse con bastante frecuencia: cada 1 o 2 semanas durante primavera y verano, y en otoño 1 vez al mes.
  • Sólidos de liberación lenta. Se presentan en formatos como polvos, pastillas o palitos que se clavan en la tierra. Van desprendiendo gradualmente los nutrientes en el sustrato, y con cambiarlos de 2 a 3 veces en un año es suficiente. Hay un riesgo de sobre nutrición si no se aplican las cantidades correctas.

¿Fertilizantes químicos o abonos orgánicos?

Los fertilizantes químicos proceden de industrias agroquímicas y están manipulados por el hombre. Ya que, se crean diferentes variedades según los nutrientes que necesitan nuestros cultivos. Mientras, los orgánicos son extraídos de desechos vegetales o animales.

Si tienes una huerta para uso propio, es una buena opción el uso de los orgánicos. Sin embargo, ten cuenta que si tienes grandes plantaciones con las que comercias, estos no te servirán por sí mismos y necesitarás los químicos para aumentar la producción.

Químicos Orgánicos
Ventajas

Se pueden suministrar de manera precisa según las deficiencias de la planta, ya que tienen composiciones químicas específicas.

Ya vienen fabricados según las necesidades de nutrientes y solo es necesario comprarlos y aplicarlos.

Más económicos.

Mejoran la calidad del suelo a largo plazo, regulan la temperatura, mantienen el agua y activan la flora microbiana.

Equilibran el suelo y ayudan a la mejor absorción de los abonos químicos.

No hay riesgo de sobredosis tóxica de químicos.

Desventajas

No mejoran las propiedades y calidad del suelo a largo plazo, solo aportan nutrientes.

Puede haber riesgo de sobre nutrición y quemar las plantas si no regulamos bien las cantidades.

Puede generar contaminación en las aguas y el ambiente, y perjudicar al ser humano.

No suelen tener suficiente cantidad ni precisión de los nutrientes necesarios.

Se necesita tiempo, espacio para almacenarlos, y conocimientos.

Si no se tratan de forma correcta pueden generar patógenos peligrosos.

Más costosos.

¿Los fertilizantes químicos son tóxicos?

Se ha debatido bastante sobre el peligro de los fertilizantes. Es cierto que algunos elementos como el nitrógeno son contaminantes, aunque solo en grandes cantidades. Sin embargo, existe confusión entre fertilizantes y pesticidas, creyendo que ambos tienen el mismo grado de toxicidad.

Pese a ello, los pesticidas son los grandes culpables de la contaminación, que se presenta principalmente en las aguas subterráneas.

De hecho, los científicos calculan que un 40% de la población mundial no existiría en la actualidad, si no se utilizaran fertilizantes químicos.

Hay que destacar que si quisiéramos alimentar a la población mundial utilizando solo fertilizantes naturales, sería físicamente imposible. Ya que no contienen el nitrógeno suficiente para conseguir plantaciones extensas y de calidad, capaz de producir grandes cantidades de alimentos.

Criterios de compra

Debido al abanico de opciones que existen para fertilizar la tierra, hay bastante confusión. Así que, aclaremos los aspectos que debemos valorar a la hora de adquirir un fertilizante.

Fuente

Los fertilizantes procedentes de la minería son elementos transformados por las industrias agroquímicas. Por otro lado, los naturales tienen como fuente restos orgánicos de plantas y animales.

  • Explotaciones mineras o industria química. Son los manipulados por el hombre a través de tratamientos químicos. Tienen al menos uno de los 3 elementos químicos básicos necesarios para las plantas (nitrógeno, fósforo y potasio). Pueden ser simples, los que tienen un solo elemento, o compuestos cuando tienen más de uno.
  • Procedencia animal o vegetal (orgánicos). Por ejemplo, estiércol, sangre, desechos de pescado, etc. Estos son buenos por su aporte de nitrógeno y porque tienen una descomposición lenta que mejora el suelo a largo plazo. Aunque, no lo nutre tanto como debería. Los de procedencia vegetal pueden ser residuos de otros cultivos, compostaje, guano, entre otros. Estos enriquecen el suelo y tienen una lenta descomposición.

Cuando el sustrato es nuevo, hay que esperar un mes o dos para aplicar fertilizantes. (Fuente: Markus Spiske: vrbZVyX2k4I/ Unsplash)

Composición química

Como hemos comentado, el trinomio NPK combina los nutrientes que necesitan nuestras plantas. Pero según lo que estemos cultivando, necesitaremos diferentes cantidades de cada uno de estos elementos.

  • Nitrogenados. Compuestos principalmente de nitrógeno y, en menor medida, por otras sustancias, como nitrato amónico, sulfato amónico y nitrato calcio.
  • Fósforo. El superfosfato es el ingrediente principal.
  • NPK. Lleva los 3 elementos en grandes cantidades. Los orgánicos prefabricados tienen todos esta composición, pero en diferentes porciones.

Forma física

Los abonos o fertilizantes que existen en el mercado pueden presentarse en formato sólido, líquido o gaseoso. Aunque, los dos primeros son los más habituales.

Sólidos:

  • Formato granulado. Son los más comunes porque ofrecen más control sobre la cantidad que se añade. Además, se pueden esparcir homogéneamente.
  • Macro-granulados. Tienen entre 1 y 3 cm. Desprenden lentamente los nutrientes.
  • En polvo. Se absorben más rápido. Quedan uniformemente repartidos, aunque pueden ser algo volátiles. Se utilizan mucho para los cultivos hidropónicos.
  • Tabletas. Son eficaces para aportar nutrientes directamente en la tierra. Deben colocarse bastante distanciadas unas de otras. No se expanden muy homogéneamente.
  • Bastones. Son estacas que se clavan en la tierra. Introducen el fertilizante lentamente. No son muy homogéneos.
  • Pellets. Son más grandes que los granulados, no se utilizan demasiado.

Líquidos:

Se disuelven en agua o se pulverizan de forma directa sobre las plantas. Podemos decir que tienen mayores ventajas sobre los sólidos. Son más eficaces, ya que se absorben bastante rápido, se expanden uniformemente y son de fácil aplicación. Hoy en día se utilizan también bastante los polvos solubles. Algunos se disuelven en el agua de los riegos, otros se aplican en el suelo y otros se rocían directamente en las plantas.

Ambas son buenas opciones, la diferencia está en la forma en la que se aplican y la velocidad con la que se absorben. Aun así, podemos decir que el líquido ha cogido bastante fama por su potente absorción, aplicación uniforme y fácil manejo.

Los fertilizantes y abonos son esenciales para la nutrición de plantas y cultivos. (Fuente: Markus Spiske: bk11wZwb9F4/ Unsplash)

Momento de utilización

Es importante conocer qué abonos podemos utilizar durante cada etapa de la plantación. Con el fin de que nuestras plantas obtengan los nutrientes necesarios y consigan un óptimo desarrollo.

  • Fertilizantes de fondo. Se suministran antes de sembrar. Hace que se produzca un incremento de la materia orgánica de la tierra. Esto lleva a una mejor calidad de los cultivos. Suelen incorporar los 3 elementos químicos básicos.
  • Arrancadores o starter. Se incorporan en la siembra junto a la semilla. Sirven para que la planta obtenga nutrientes cuando aún no se han formado sus raíces. Llevan bastante nitrógeno y se aplican normalmente en formato sólido.
  • Fertilizantes de cobertera. Se suministran sobre el suelo cuando ya se han plantado y tapado las semillas. Sirve para el buen desarrollo de la planta y es importante suministrarlo de manera gradual. Contienen nitrógeno y azufre.
  • Foliares. Se aplican cuando la planta ya ha extendido sus hojas o incluso tiene fruto. Se pulverizan directamente sobre las hojas, así que tienen una potente absorción. Suple los nutrientes que se han podido perder en los procesos anteriores de nutrición. Incorporan sobre todo micronutrientes.

Conclusión

Recuerda que los nutrientes básicos para todo tipo de planta son los NPK. Y que la cantidad a aplicar depende del tipo de planta y de las propiedades de la tierra. En general, los cultivos se abonan en su etapa de crecimiento activo y un mes antes de la floración, es decir, en verano y primavera. Los abonos líquidos y los granulados de liberación lenta son los más eficaces, por su fácil manejo y dosis controladas.

Los fertilizantes químicos cubren la falta de nutrientes específicos y son básicos en plantaciones con cosechas para uso comercial. Los orgánicos regeneran el suelo y lo mejoran a largo plazo. Pero también pueden ser válidos para pequeños cultivos o huertas. Abonar en pocas cantidades, de forma frecuente y limitarse a suministrar nutrientes cuando la planta presenta carencias, es la clave para cosechas de calidad.

(Fuente de la imagen destacada: Kiatdumrong: 23854966 / 123rf)

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