Última actualización: 26/08/2021

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Helechos, Pinos, limoneros, orquídeas, rosas, en general todo tipo de plantas deben crecer y desarrollarse correctamente. Aunque este desarrollo es un proceso natural no está de más ayudarlas con diferentes cuidados que son fundamentales para asegurar su crecimiento. Entre estas ayudas está el abono, una mezcla de diferentes nutrientes que las plantas absorben a través de la tierra. El abono se ha convertido en una herramienta esencial para cualquier persona que quiera tener plantas fuertes y saludables al 100%.

La variedad de plantas que existen es muy extensa, cada grupo tiene características y necesidades diferentes. Por ello se han elaborado diferentes tipos de abono para cubrir todas sus necesidades y asegurar un crecimiento completo.




Lo más importante

  • El Abono es esencial para el desarrollo de las plantas, ya que les aporta todos los nutrientes necesarios para su crecimiento.
  • En el mercado podemos encontrar una gran variedad de abonos, lo cual puede ser muy confuso. Por esto será importante conocer los diferentes tipos que hay y lo que pueden aportar a los diferentes tipos de plantas.
  • Para usar correctamente el abono en todas sus formas existe un proceso básico, pero se debe tener en cuenta que el proceso de aplicación del abono siempre estará marcado por el tipo de abono y su estado; líquido o sólido (pastillas, barras, polvo, granulado).

Los mejores abonos del mercado: nuestras recomendaciones

En el mercado se pueden encontrar una variedad extensa de diferentes tipos de abono, que no solo varían en el formato en el que se presentan, sino también en su composición y demás elementos. Pero de todo ello hablaremos más adelante ahora comenzaremos hablando sobre la función real del abono.

Guía de compras: Lo que debes saber sobre el abono.

En internet podemos encontrar diferente tipo de portales que hablan sobre los cuidados necesarios para una plantación. La mayoría son muy diversos, pero todos tienen un elemento común, el abono. La importancia de este producto dentro del proceso de desarrollo de una planta es esencial y por ello vamos a contestar, en el siguiente apartado, algunas de las preguntas más frecuentes.

Para que una sustancia sea considerada abono debe de contener diferentes nutrientes que puedan ser procesados por las plantas. (Fuente: Greenglobling: 15528085/ 123rf)

¿Qué es el abono?

El abono es un tipo de sustancia que principalmente incrementa la calidad de la tierra y aporta nutrientes a las plantas que son esenciales para su crecimiento.

Dentro del abono podemos diferenciar dos tipos, el abono orgánico y el inorgánico. Los cuales se diferencian por su procedencia, y es que los orgánicos son creados a partir de elementos naturales como puede ser el estiércol o el guano. Por otra parte, los inorgánicos tienen una combinación de elementos naturales y sustancias sintetizadas.

¿Abono, cuál es su función?

Al contrario de lo que pueda parecer el abono no es un elemento que afecte de forma directa a la planta, ya que este tiene su principal foco de acción en el entorno, es decir en la tierra. El abono es una substancia que se encarga de devolver fertilidad a la tierra lo que hace que las plantas que crezcan en ellas tengan más posibilidades de un desarrollo completo.

Para que una sustancia sea considerada abono debe de contener diferentes nutrientes que puedan ser procesados por las plantas, estos nutrientes serán los encargados de potenciar la calidad del suelo para que las plantas puedan crecer sin impedimentos.

Por qué es necesario el abono en las plantas?

Las plantas están expuestas constantemente a diferentes adversidades en su crecimiento, desde sequías hasta plagas. Por lo que esta aportación de nutrientes que da el abono es imprescindible para tener una planta fuerte y capaz de soportar cualquier situación.

Aunque todas las plantas necesitan de una aportación extra de nutrientes, hay que tener en cuenta que la necesidad de un tipo de nutriente concreto dependerá de las características de cada planta. Por esto el abono cuenta con una descripción en la etiqueta sobre la cantidad concreta de cada nutriente dentro de la mezcla.

¿Cuáles son los diferentes tipos de abono que existen?

Dentro de los tipos de abono que existen tenemos que concretar dos grandes grupos; los orgánicos y los inorgánicos. Dentro de estos grupos encontramos una gran variedad de tipos.

Abono Orgánico Abono Inorgánico
Estiércol Urea
Guano Nitrato
Compost Fertilizante fosfórico
Turba Potásico
Extractos húmicos Complejos binarios y ternarios

¿Qué importancia tiene utilizar el abono concreto para cada tipo de planta?

¿Una planta puede morir por utilizar un abono incorrecto? La respuesta a esta pregunta es un rotundo sí. Las plantas como todos los seres vivos necesitamos de nutrientes, pero un exceso de nutrientes o la aportación de nutrientes innecesarios en un momento concreto puede llegar a dañar gravemente el desarrollo de una planta.

Por ello es fundamental seleccionar el abono correcto. Para eso la mejor opción es asegurarnos de mirar la etiqueta del abono, y obtener información sobre las necesidades y el ciclo de la planta que tengo. Porque tener la idea de que todas las plantas necesitan los mismos nutrientes en el mismo momento, es una idea totalmente errónea que puede acabar con nuestro jardín.

¿Cuál es el proceso para abonar la tierra antes de sembrar?

El proceso de siembra tiene diferentes pasos a seguir a continuación te los describiremos uno a uno:

  1. Eliminar la maleza. Este será el primer paso de este proceso, el cual consistirá principalmente en eliminar de la tierra todas aquellas hierbas que se encuentren en el terreno en el que queremos sembrar. Este es uno de los que más tiempo pueden llegar a quitarnos, pero a la vez es uno de los pasos básicos de este proceso, si no son retiradas de forma correcta estas malas hierbas pueden volver a aparecer en cualquier momento y alterar el desarrollo de nuestras plantas.
  2. Airear y Mullir la tierra. Para esta etapa hay que tener claro que la tierra tiene que tener tempero. Para poder conseguir el tempero la tierra no debe estar totalmente seca hasta el punto de levantar polvo, ni totalmente húmeda llegando a formar barro. Una vez asegurada esta consistencia de la tierra podemos empezar a remover la tierra preferiblemente con una pala e intentando no darle completamente la vuelta. Este tipo de método es el más respetuoso con la tierra, ya que se asegura de dejar intacta la estructura de la tierra. Una vez removida la tierra podemos añadir nuestro abono, las cantidades adecuadas vendrán descritas en la etiqueta del producto.
  3. Allanar. Al allanar la tierra nos estaremos asegurando de eliminar cualquier tipo de restos o trozos de tierra endurecidos. La zona en la que vamos a sembrar debe de quedar plana y la tierra con una consistencia suave.
  4. Abonar el terreno. Por último debemos abonar el suelo. Este paso depende totalmente del tipo de abono que se pretenda utilizar, ya que en las propias instrucciones del abono encontraremos las indicaciones de aplicación, que nos dirán la forma más efectiva de usarlo.

¿Cómo abonar plantas en macetas?

Las plantas en macetas necesitan, como las de exterior, una dosis al año mínima de abono. La mayoría de las veces el abono que se suele utilizar para las plantas de interior suelen estar en estado líquido. Por lo que se puede mezclar con el agua de riego y ser aplicado al mismo tiempo que regamos nuestras plantas.

El abono en estado líquido puede tener una baja concentración de nutrientes, en comparación con el resto de formatos. Por lo cual sería adecuado aplicar de forma más constante, cada mes o cada dos, dependiendo siempre de las indicaciones del fabricante.

¿Las cenizas pueden ser utilizadas como abono?

Las cenizas son sustancias cargadas de potasio y fósforo por lo que sí pueden llegar a ser utilizadas como abono. Pero no cualquier tipo de ceniza, es importante remarcar que las cenizas de elementos orgánicos son las que pueden llegar a servir para abonar la tierra.

También es importante tener en cuenta que al ser una sustancia cargada de potasio y fósforo será especialmente beneficiosa para plantas que necesiten una gran cantidad de estos nutrientes y es que un exceso de cenizas puede llegar a ser muy perjudicial.

Las cenizas no son un abono completo, por lo que es imprescindible combinarlo con otro tipo de sustancias. (Fuente: kaliantye: 61985055/ 123rf)

¿Cuáles son las alternativas al abono?

El abono como sustancia proveedora de nutrientes no tiene sustituto. En el desarrollo de una planta en la naturaleza sin la intervención de las personas, el abono sería proporcionado por diferentes elementos como las lombrices, los restos de los animales, huesos, hojas caídas, etc. Por lo que esta sustancia siempre ha formado parte del desarrollo natural de las plantas.

La necesidad de utilizar abonos concretos para potenciar el desarrollo de ciertas plantas, se debe en parte a la intervención de las personas. Y es que al intentar sembrar plantas fuera de su entorno natural, estas necesitan un incremento considerable de la calidad del suelo y el ambiente para poder crecer adecuadamente.

Criterios de compra

La elección de un abono adecuado para nuestras plantas puede ser un dolor de cabeza si no eres un experto en el tema. Por esto a lo largo de este apartado te mostraremos cuatro aspectos fundamentales para hacer una compra correcta de abono evitando poner en riesgo a nuestras queridas plantas.

El tipo de planta

Hierbas, matas, arbustos, árboles, plantas con flor, plantas sin flor, plantas perennes, plantas bianuales, plantas anuales, etc. Cuando hablamos de variedad de plantas podemos encontrar diferentes tipos de clasificaciones. Y es que la realidad es que existen muchos tipos de plantas todas con diferentes necesidades. Por ello es importante ofrecerles un entorno adecuado a su sistema, y para preparar ese entorno será esencial utilizar el abono correcto.

Para poder conseguirlo un paso fundamental es concretar qué tipo de plantas voy a querer abonar. Una vez que tengamos claro la tipología de plantas que tenemos podremos comprar un abono adecuado.

Compuestos del producto

El abono puede estar compuesto por una gran variedad de elementos, pero todos ellos tienen en común una serie de macroelementos indispensables para una buena fórmula.

Estos macroelementos son el nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K). Es importante que a la hora de comprar un abono seamos conscientes de que cantidad de estos elementos contiene. Para poder conocer qué tanto porciento tenemos de cada uno de estos elementos debemos saber que normalmente se mostrarán así: 15-20-65.

El primero de estos números (15) nos indicará el nivel de nitrógeno. El segundo (20) el nivel de fósforo y el tercero (65) nos dejará ver el nivel de potasio

Formatos de presentación del producto

El abono puede estar presentado de diferentes formas para poder comprar el adecuado debemos de tener claro qué tipos existen.

Abono en pastillas o barras

Este tipo de abono se aplica enterrando las barras o pastillas en la tierra para que los nutrientes se vayan desprendiendo gradualmente.

Abono en Polvo o granulado

Este tipo de abono se puede presentar en dos variedades de tamaño, por una parte los micro-granulados y por otra los macro-granulados. Cada uno de los gránulos contiene una dosis de una fórmula nutricional, esta dosis se liberará poco a poco a medida que la tierra vaya absorbiendo los nutrientes. Aunque debido a las diferentes necesidades que puede tener el cultivo a lo largo de su ciclo de crecimiento, los abonos granulados pueden ser de liberación rápida, lenta y controlada.

Abono líquido

Cuando hablamos de este tipo de abono es sinónimo de una alta efectividad y es que al ser líquidos la tierra los absorbe rápidamente. Dentro de los que podemos encontrar en el mercado hay que aclarar que existen dos formas de presentación; primero las soluciones, que ya vienen disueltas en una proporción concreta de agua lista para su uso. Y el segundo, las suspensiones o mezclas, por su parte estas vienen en principio en estado sólido y será necesario agregar una cantidad concreta de agua para conseguir el producto final.

EL abono puede aplicarse de formas distintas dependiendo de las necesidades de la planta. (Fuente: skorzewiak: 134998396/ 123rf)

Modos de aplicación

Cuando hablamos de modos de aplicación encontramos tres formas diferentes: La radicular, foliar y fertirriego.

La primera de ellas (radicular), consiste en depositar el fertilizante directamente en la base de la planta, es decir en la tierra. Lo cual permite que las plantas se encuentren en un entorno rico en nutrientes que le posibilitará un desarrollo adecuado.

Este tipo de aplicación puede aportar un entorno cálido para las plantas durante más tiempo que el resto. A pesar de esto es importante remarcar que una mala aplicación o elección inadecuada del abono puede llevar a dañar gravemente la planta.

La segunda de ellas es la foliar, en este caso este tipo de aplicación puede dejar ver los resultados en muy poco tiempo. Y es que en este caso se aplica el producto directamente en las hojas de la planta lo que hace que se absorban los nutrientes mucho más rápido.

Este aporte de nutrientes será completo si se combina con una fertilización adecuada de suelo también.

Por último está la fertirrigación. Esta implica mezclar el abono y el agua que se utilizará para el riego de la plata. Si hablamos de un cultivo con un sistema de riego automático, este tipo de aplicación puede aportar grandes ventajas y una reducción de la contaminación en el proceso.

Resumen

Los nutrientes que aporta el abono a las plantas son esenciales para su crecimiento, pero a pesar de ser tan importantes su efectividad dependerá de la forma de usarlo. Esto se debe a que la gran variedad de abonos que existen dan respuesta a la variedad de plantas que hay.

Por ello es importante conocer qué características tienen las plantas con las que vamos a trabajar, para así poder concretar el nivel de nutrientes que mejor puedan ayudar en su proceso de desarrollo.

(Fuente de la imagen destacada: garden: 2253111_1920/ pexels)

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